Un Bautizo muy alegre en amarillo y blanco

Hace poco, junio de este año apenas, celebramos el Bautizo de nuestra pequeña hija Isobel. 

En mi primera entrada les compartí lo que diseñamos e hicimos para su fiesta de cumpleaños #1 con el tema de "Mi vecino Totoro". Apenas estábamos limpiando la casa y compartiendo alegremente las anécdotas del día cuando ya mi mamá, y por otro lado la mamá de mi esposo, nos estaba cuestionando sobre la fecha para la celebración del bautizo de la niña. 

¡Manos a la obra entonces! Si la ambientación y detalles las hicimos pensando en nuestra hijita y sus gustos muy particulares, entonces también quisimos hacer algo muy sencillo pero creativo para esta ocasión. Este fue evento muy familiar, pequeño (solamente asistieron alrededor de 25 personas, dada la naturaleza religiosa del festejo) y organizado casi en su totalidad por la abuelita de Sofía, la mamá de mi esposo. 

No hay artículos para fiesta con el tema de Mi vecino Totoro, tal vez sí los haya en Japón pero acá en México no los encontraríamos. Para el caso del bautizo nos topamos con que la idea de bautizar a un niño se realiza cuando apenas ha nacido o tiene justo unos meses de estar entre nosotros. Todos los elementos, decoración y artículos para fiesta que se comercializan para este tipo de eventos presentan imágenes de bebés. 
Nuestra nena ya caminaba para ese entonces, ya balbuceaba algunas palabras, incluso el tema del famoso "ropón" iba a tener que ser omitido (no hay tallas en ropones para niños que ya pasan del año de edad, al menos no los que ya venden confeccionados). 

Buscando en la red encontré unas muñequitas muy lindas, diseño original de Jazmin Cruz, una diseñadora gráfica muy creativa y a quien pueden encontrar en sus diferentes sitios. De uno de sus diseños me inspiré para hacer una muñequita que representara a nuestra nena Isobel.

Integré este dibujo a un diseño para la invitación al bautizo y quedo algo así como lo que verán en las fotos a continuación. La paleta de colores en este caso, y para que no coincidiera con la tradicional blanco-rosa (en el caso de las niñas) o blanco-azul (para el bautizo de un niño), o blanco - blanco, fue amarillo claro, gris claro y blanco. 

El amarillo le puso un toque de alegría a todos los detalles que preparamos para este evento.

Para la decoración únicamente pensamos en lindas lámparas chinas de papel que colgamos en el patio donde se llevo a cabo la ceremonia y posteriormente la reunión para comer. 

Los recuerdos (favors) que se entregaron a los asistentes fueron lindos frasquitos de cristal (mason jars) rellenos de dulces de menta y chocolates finos. Alegres rehiletes (pinwheels, molinetes) en colores blanco y amarillo adornaron las mesas. 

Y pues, que mejor hablen las fotografías. :) 
El vestido que nos inspiró... por ello elegimos esta paleta de colores: 
Después de recibir el sacramento, Isobel cambió su vestidito amarillo por este lindo vestido color crema: 
Para agradecer a los asistentes, estos fueron los recuerditos que se entregaron: 

Invitación y recuerditos, todos diseñados con amor y siguiendo nuestra paleta de colores: 


Y para finalizar... Una decoración sencilla pero muy alegre: 


El "Making of" como prueba de que es un evento real para personas reales, con mucho cariño y dedicación: 

Cakepops, rehiletes y huacalitos con los recuerdos para adornar el evento: 


Espero les haya gustado esta breve reseña o les ayude a inspirarse para hacer sus propios eventos. Estamos a sus órdenes. :) 


Comentarios